Coimbra
Las calles y callejuelas de Coimbra llevaban a castillos y a iglesias de siglos pasados. Pero sobre todo remiten a los tiempos históricos que fueron los que le dieron forma. Coimbra, ciudad llena de encanto y ensoñación, de nostalgia y romanticismo, cuna de las ciencias y de las letras e inspiradora de muchos poetas. Ciudad dividida en dos, Coimbra ha conservado en su parte Alta su vertiente más intelectual coronada por su vieja universidad, mientras que en la Baja, a orillas del Mondego, se desarrolla un espíritu más comercial sin renunciar por ello a los placeres de esta ciudad.

XIII Concurso Ibérico de Soluciones Constructivas PLADUR®
Este proyecto teórico tiene su detonante en el concurso para estudiantes celebrado anualmente por la empresa PLADUR® que proponía un espacio sin edificar en el casco antiguo de la ciudad de Coimbra. Un conjunto de espacios que servirán para fomentar tejidos sociales y desarrollar diferentes actividades que presten servicio a los ciudadanos. Un elemento articulador que promueve la integración de la arquitectura en la ciudad.

Un edificio autónomo con un espacio propio y funcionamiento independiente que mantiene una relación con el espacio público adyacente.

Coimbra sabe a libro, a estudiante, a luz, a vida… es una ciudad que te acoge sin mirar de donde vienes y quien eres. Es una ciudad universal y viva. Una ciudad donde confluyen flujos sociales, dividida en dos por el río Mondego y que pese a tener prácticamente colmatado su casco antiguo cuenta con parques y plazas que hacen que cada recorrido sea un atractivo al viandante.
Difuminando límites
El proyecto se adapta a su entorno de callejuelas estrechas abríendose a formar parte del espacio público, unas franjas urbanas delimitan tímidamente el edificio, haciéndolo permeable física y visualmente y creando una sensación de descongestión en la trama urbana de la ciudad.

Se plantea un método de construcción por fases. En una fase inicial se colocan las lamas estructurales ancladas rígidamente a la medianera existente, adaptándose a su geometría derivada del uso de cubierta a dos aguas. Una segunda fase en la que se construye una peana sólida de hormigón armado, que aporta estabilidad y rigidez al conjunto. En la siguiente fase se coloca la estructura, compuesta por perfiles metálicos y planchas de PLADUR®, con las características específicas para soportar su uso en exteriores, adaptádose a los condicionantes del proyecto y generando diversidad espacial. Por último se colocan elementos resistentes que aportan estabilidad a la estructura y sirven de base para el forjado.

Planos
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Fecha abril 15 Cliente Concurso Nacional Categoría Concurso
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