Estaciones MZA
La estación fue construida por la Compañía de los Ferrocarriles de Madrid a Zaragoza y Alicante (M.Z.A.) quien ya poseía la línea férrea Madrid-Alicante y veía en esta línea una prolongación natural de su red. El 24 de octubre de 1862, aprovechando que la familia real regresaba de Andalucía, la Reina Isabel II realizó un viaje inaugural entre Cartagena y Murcia con las obras sin terminar y con una estación de Murcia aún inexistente, supliendo su ausencia con un pabellón provisional que sirvió de cobijo a todas las autoridades presentes. Finalmente, el 1 de febrero de 1863 la línea entró efectivamente en funcionamiento, enlazando Murcia con Cartagena, ya que MZA consideró más rentable empezar la línea por el extremo murciano en lugar de por Albacete. Aun así, la primera estación de Murcia también era provisional, ya que las obras del edificio definitivo que diseñó José Almazán no empezaron hasta el mes de septiembre de ese mismo año. En 1910 la estación recibió una nueva marquesina metálica.

Masterplan
La controversia social generada por la necesidad de soterrar la llegada del AVE a la ciudad de Murcia genera otra serie de conflictos urbanos y arquitectónicos, al suprimir la infraestructura ferroviaria que actualmente divide la trama urbana. Es necesario por tanto, un primer ejercicio de aproximación territorial para entender el funcionamiento del emplazamiento, tanto a la escala de ciudad como de barrio, unas trazas básicas en forma de Masterplan que articulen y garanticen el buen funcionamiento de la nueva estación con el entorno próximo.

Los elementos patrimoniales ubicados en la zona de actuación, constituyen piezas esenciales en el engranaje de una gran maquinaria, cobrando la importancia y el protagonismo que antaño tuvieron, combinados con un lenguaje contemporáneo que resalta su valor y potencia su funconalidad.

La llegada de la Alta Velocidad a la ciudad implica intrínsecamente un apoyo logístico a la infraestructura, ofreciendo la oportunidad de establecer nuevas conexiones tren-autobus-taxi-bici en un punto donde confluyan todas las redes de transporte público.

Son estas nuevas piezas que se adaptan a las pre-existencias las que aportan y suplen las carencias evidentes con las que ahora mismo cuenta le estación de Murcia, convirtiéndolo en un intercambiador entre Tren-Bus y ofreciendo un matiz cultural e histórico con un museo cubierto y otro al aire libre que giran en torno a la memoria ferroviaria.

El paisaje como planta
Un diagrama de la evolución proyectual de la intervención. Siguiendo un orden descendente, en la primera imagen se muestra el estado actual de la estación y la infraestructura ya mencionada. En la segunda imagen aparece una “pieza” auxiliar que sirve de apoyo a la actual estación. En la siguiente imagen la “pieza” se adapta a la geometría de la infraestructura ferroviaria que será desmontada para el futuro soterramiento.

El proyecto se plantea ahora como “piezas-vagones” circulando por vias imaginarias que necesitan interconectarse entre sí, al igual que lo hacen los rieles para cambiar de un anden a
otro. Surge en la cuarta imagen una “pieza” que conecta la estación actual con la nueva intervención y por último la conexión entre ambos elementos arquitectónicos estación-muelles se realiza como una vía auxiliar que se adosa a ambos elementos patrimoniales.

Planos
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Fecha junio 5 Cliente Ninguno Categoría Equipamiento
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